En Cali, llamada la sucursal del cielo y capital del segundo departamento más poblado de Colombia, el Valle del Cauca, se reunieron los rostros y las voces de 52 buenas prácticas que encontraron su origen en la constante disputa territorial entre las FARC y los grupos de Autodefensas y a la innegable presencia del narcotráfico y la pobreza en la región.