El desplazamiento sufrido por la población de El Salado (El Carmen de Bolívar, Bolívar) llevó a las mujeres a unirse en el 2000 y recuperar, en medio del conflicto, la confianza para desarrollar proyectos productivos y formarse como mujeres sujetas de derechos. En este proceso han contado con el respaldo de ACNUR y la Fundación Mujer y Futuro.