Esta experiencia nace en 1974 con sede en Bogotá para encontrar alternativas educativas a la problemática de la niñez quien ha sufrido desplazamiento forzado, desvinculación del conflicto o violencia intrafamiliar. Mediante la estrategia de autogobierno, actividades culturales, charlas, análisis de situaciones y actividades de formación ciudadana, los niños logran el reconocimiento de sus derechos fundamentales.